El periodismo está cambiando, pero sigue siendo necesario en un mundo con demasiada información en circulación
El estudiante de periodismo repasa las últimas noticias en
el mundo de los medios de comunicación. Más despidos en grupos mediáticos: el
Grupo Zeta despide a ocho trabajadores y Unidad Editorial, grupo al que
pertenece El Mundo, anuncia un ERE que podría afectar a 200 trabajadores. El
estudiante suspira. No cesan de recomendar enfocarse al periodismo digital,
pero éste tampoco se salva: lainformacion.com despide a nueve personas. Con
este panorama, el estudiante se desanima. Medios que cierran, EREs y despidos
cada semana… Puede que sea mejor buscar lo que sea y dejar de lado este sueño
que cada vez parece más imposible.
La sensación general en el mundo del periodismo es el
pesimismo. “El periodismo de este país está enfermo desde hace mucho tiempo”,
se lamenta Irene López Navarro, periodista que ha trabajado como redactora en
medios como CNN+, laSexta y Cadena Ser,
y, hasta hace poco, especialista en política nacional en Veo7. “Estamos tocando
fondo pero saldremos, al menos eso quiero pensar. La función del periodista es
fundamental en una democracia”, asegura Irene.
La importancia del periodista
El periodista es necesario. En eso coinciden gurús y
profesionales de los medios de comunicación. “El periodista es necesario y lo
será siempre, pero sí es verdad que no son necesarios tantos periodistas”,
explica Irene. “Yo estudiaría otra cosa por si las cosas no salen como se
planean. Hay un porcentaje muy pequeño de los que estudiamos esto que
finalmente vivimos de ello”, recomienda la ex redactora de CNN+. Sin embargo,
aunque los medios y la profesión estén en crisis, el volumen de información que reciben los ciudadanos es
cada vez mayor. “El periodista es hoy más necesario que nunca precisamente
porque el mundo es un lugar más complejo e interconectado”, asegura Maribel
Hernández, periodista ilicitana y profesora en la Universidad Miguel Hernández.
“Necesitamos periodistas que nos expliquen el mundo para que podamos ser
ciudadanos críticos e informados, y para poder procesar la cantidad ingente de
información que circula hoy en la red”, afirma Maribel.
La formación es muy necesaria para conseguir ser un buen
periodista. “El periodista es importante y que éste tenga una buena formación
es esencial”, sostiene Maribel, mientras Irene declara: “El trabajo se aprende
andando pero la formación es fundamental.” Para otros, la formación que
proporcionan las universidades es demasiado básica, sobre todo si ya han
ejercido con anterioridad el periodismo de modo intrusivo. “Mi proceso
fue al revés y siento que lo aprendí todo trabajando. Soy poco partidario de
las carreras actuales porque ponen a todo el mundo en un mismo nivel y
enseñan lo básico”, asevera Enric Sánchez, periodista y ex locutor de Europa FM en el magacine
matinal Levántate y Cárdenas. Pero todos coinciden en lo mismo: el periodismo
real se aprende trabajando.
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| Internet ha cambiado el modo de consumir información, y en él circula en más cantidad, pero no más calidad. |
Cómo conseguir el primer trabajo
“El primer trabajo lo conseguí a partir de las prácticas”,
cuenta Maribel. “Mi caso y el de mis compañeros de promoción fue peculiar.
Fuimos, en cierto sentido, afortunados. Al acabar la carrera todos estábamos
trabajando en medios. En parte, porque éramos la primera promoción que se
licenciaba en la provincia y la crisis todavía no había hecho mella en las
redacciones. Había más oportunidades y fuimos los primeros en estar ahí”,
recuerda la periodista ilicitana.
Irene también consiguió trabajo a partir de las prácticas:
“Mi primer trabajo pagado fue en Alicante en un periódico local, y a la vez en
una radio, y lo conseguí porque ya me habían visto trabajar de becaria. Como
consejo, trabajar mucho y duro”, pero Irene también advierte: “Aunque eso hoy
en día no supone que te vayan a dar trabajo. Muchas veces, y lo he visto
habitualmente, se explota a los becarios y, cuando llega la hora de hacer
contratos, se les tira a la calle y se trae una nueva remesa. Esto tristemente
es cada vez más habitual.”
En ambos casos, las prácticas se convirtieron en un escaparate para demostrar la valía de las dos periodistas. Pero las circunstancias eran diferentes a las actuales, como reconoce Maribel: “Si fuera a licenciarme apostaría por lo digital, trataría de ir definiéndome, creando mi propia imagen de marca a través de Internet. Creo que eso es una de las cosas que marca la diferencia entre los nuevos licenciados: tener o no un espacio en el que demuestran lo que hacen. Es complicado buscar trabajo a la vieja usanza”, y la periodista ilicitana aconseja que los estudiantes “aprovechen los años de formación para aprender, formarse, viajar, experimentar. Que sean curiosos, inquietos, que lean hasta la saciedad y siempre que sea posible, que vayan combinando formación y experiencia. Para mí, la especialización es importante, tenemos que diferenciarnos. Y sobre todo, intentar hacer aquello que nos apasione.”
El periodismo vive momentos difíciles, pero nadie pierde de vista que es necesario que alguien nos oriente entre el mar de información en el que nos encontramos.
Irene López Navarro es alicantina, en concreto de Villena, y es periodista "por vocación", según se define ella. Ha trabajado en medios como CNN+, laSexta, Punto Radio y Cadena SER como redactora, y hasta hace poco era la encargada de cubrir la política nacional desde el Congreso en VEO7. En esta entrevista nos ofrece su visión del mundo del periodismo como ella lo conoce y valora su situación a partir de su experiencia. Además, nos deja a los estudiantes de Periodismo algunos consejos y una visión realista del estado de la profesión.
Pregunta: ¿Dónde te formaste?
Respuesta: Estudié la carrera en la Universidad Cardenal Herrera CEU de Valencia, cuando estaba adscrita a la Politécnica de Valencia. Era la única universidad de Periodismo de toda la Comunidad Valenciana. Fui la última promoción con el plan antiguo de toda España y no íbamos por créditos, todo eran asignaturas anuales.
Después, hice un Máster de Periodismo audiovisual Radio y TV en la escuela CES de Madrid. Ahora estudio mi 2º Máster Guion de TV y ficción como una nueva salida ante el mundo tan negro de la profesión periodística.
P: ¿Consideras importante lo aprendido en la universidad para el desempeño de tu trabajo, o realmente lo aprendiste todo trabajando?
R: En mi caso, tengo que decir que la Universidad fue la que me aportó las herramientas para luego trabajar. Es algo que no vi hasta que llegué a Madrid y comparé lo que yo sabía con lo que sabían los recién licenciados de la Complutense o incluso del CEU de Madrid: ellos no tuvieron tanta suerte. En aquella época el CEU de Valencia nos formaba muy bien. Teníamos prácticas constantes en los estudios de la Universidad y todos nuestros profesores eran periodistas en activo. Aprendí cosas que luego pude aplicar en el trabajo. Le debo mucho a la facultad y a los profesores que tuve.
El trabajo se aprende andando, pero la formación es fundamental.
P: Mientras estudiaste en la universidad, ¿combinaste la carrera con la participación en medios de comunicación, aunque fuera sin cobrar? ¿Cuándo aportó esto a tu formación?
R: Desde que entré a la carrera trabajé en una radio local de Valencia, gratis, realizando un programa magazine con amigos de la Universidad. Lo hacíamos martes y jueves, y nos encargábamos de todo: producción, redacción, y lo presentábamos. Fue en Radio Manisses y recuerdo con alegría que nos dieron un premio al mejor programa magazine de toda la radio valenciana. Además, desde el primer verano de la carrera (2000) hasta que terminé en 2004 trabajé de junio a septiembre en el diario Información de Alicante compaginándolo con la SER de Villena. La radio local de Villena fue mi gran escuela de periodismo. Allí me enseñaron muchísimo. Me siento en deuda con ellos, y creo que siempre lo estaré. Tanto en el Información como en la SER me pagaron.
P: ¿En qué otras actividades, herramientas o habilidades te interesaste mientras estudiabas y luego te han servido en tu trabajo? (Redes sociales, idiomas, protocolo, diseño...)
R: Maquetación nos enseñaron en la universidad y es fundamental si te quieres dedicar a los periódicos. Redes sociales en aquella época casi nada… Las clases de derecho de la información, economía, comunicación, redacción informativa, la asignatura de TV y radio…Todo, absolutamente todo lo que vi en la universidad de una u otra manera me ha servido, y mucho, en mi trayectoria profesional.
Lo que estaba muy mal en aquella época es que nos obligaban a dar valenciano, pero no teníamos inglés obligatorio, algo que considero fundamental.
P: Al salir de la facultad, ¿qué panorama encontraste? ¿Era lo que esperabas al entrar en la carrera, o tus expectativas fueron diferentes a la realidad?
R: Sabía que el periodismo no era una profesión fácil, y más porque en aquella época ya estaba en crisis. Somos muchos y hay muy pocos puestos laborales, y sabía que tenía que pelear. Pero no son estos tiempos… Estudie periodismo por vocación, así que luche con todas mis armas para alcanzar mi sueño.
Mis expectativas eran realistas y, desde luego, nada halagüeñas, así que no me llevé ninguna sorpresa al salir de la universidad. Obviamente, repito, nada parecido a lo que ocurre ahora… Desde luego, si estuviera ahora en la facultad estudiaría otra cosa. Es decir, haría periodismo y luego otra carrera con más salida. Hay demasiados periodistas y cada vez se prescinde más de nosotros así que, si de mi clase de 80 solo 6 hemos podido dedicarnos a esto, las nuevas promociones no quiero ni pensarlo. Siento ser tan dura pero esto es lo que hay.
P: ¿Te fue fácil encontrar trabajo? ¿Hiciste prácticas? ¿Fueron remuneradas, o pagaste por trabajar?
R: Encontré trabajo en Alicante tras salir de la carrera pero no era lo que yo quería, así que aposté fuerte y decidí hacer un Máster de Periodismo Audiovisual en la escuela CES, una escuela con mucho prestigio. Mi tutor era uno de los editores de CNN+ y mis profesores fueron locutores de la SER, periodistas de Telecinco y Antena3, etc. Durante el máster tuve que hacer prácticas, gratis, aunque cuando se terminó se me concedió la beca estrella en CNN+. Ahí si me pagaron y además luego me contrataron.
P: ¿Cómo conseguiste tu primer trabajo? ¿Algún consejo para aquellos que comienzan ahora a buscar?
R: Mi primer trabajo pagado fue en Alicante en un periódico local y a la vez en una radio, y lo conseguí porque ya me habían visto trabajar de becaria. Como consejo, trabajar mucho y duro, aunque eso hoy en día no supone que te vayan a dar trabajo. Quiero ser franca: muchas veces, y lo he visto habitualmente, se explota a los becarios y cuando llega la hora de hacer contratos se les tira a la calle y se trae una nueva remesa. Esto tristemente es cada vez más habitual.
P: Has trabajado en redacciones de radio y de televisión. ¿Cuáles son las principales diferencias entre uno y otro soporte? (Método de trabajo, preparación y elección de contenidos, etc.)
R: Una pregunta complicada de responder porque, además de las diferencias de soporte, hay también muchas diferentes dependiendo de si es un programa o un informativo.
En radio, con una grabadora o un móvil normalmente es suficiente, más cómodo y más inmediato. En TV todo se complica porque entre el cámara y el redactor se tira de cámara, trípode y mochila que pesa muchísimo, y las cosas no son tan sencilla ni tan inmediatas.
La preparación, repito lo de antes: no es lo mismo en un programa o un reportaje de investigación en el que cuentas con más tiempo que un informativo. En el informativo tienes que “volar” para contar todo en un minuto. Lo habitual es que estés informado a diario de lo que pasa, lo que es más fácil si normalmente se te asigna una sección fija. Lo demás cae de lógica: llamar para contrastar fuentes, pedir permiso para grabar o entrevistar a alguien… Esta pregunta es demasiado amplia y depende de en qué televisión, qué radio, qué programa o qué informativo se trabaje, pero en televisión lo que si os diré es que es fundamental saber montar, cada vez más.
P: Trabajar como redactora y trabajar como periodista temática, en tu caso especializada en el Congreso, debe ser una experiencia muy diferente. Cuenta cómo es cada una de ellas.
R: No es tan diferente. Los medios suelen pedir “periodistas orquesta” o “periodistas todoterreno”. Durante 5 años he cubierto información parlamentaria, pero cuando no había Congreso o cuando me tocaba fines de semana he cubierto otros asuntos de política y también otras cosas: internacional, cultura…
Se trabaja en lo que los editores te digan porque siempre faltan manos. Algo curioso, porque pese a que sean necesarios más periodistas, no se contratan. Se traen becarios o se tira con lo que hay.
El estar especializado, en mi caso en el Congreso, te aporta conocimientos que te facilitan mucho el trabajo. Conoces a los diputados, es fácil acercarte a ellos a preguntar, que te den exclusivas o información de primera mano y que puedas anticiparte incluso a las noticias conociendo lo que puede ocurrir por ejemplo en una sesión de control. Los directos sobre cosas que conoces y dominas siempre son mucho más fáciles porque es imposible quedarte en blanco.
P: ¿Cómo era trabajar en cada uno de los medios que has estado?
R: He trabajado en muchos medios así que aquí sólo te voy a dejar los que más me han aportado.
La SER fue mi gran escuela. Periodistas veteranos de los que aprendí mucho que luego me ha servido en otros trabajos.
En Punto Radio aprendí economía pura y dura. Trabajé en un programa, “Área del inversor”, y llevaba la Bolsa. Me puse las pilas y gracias a eso hoy sé sobre el tema.
En CNN+ el trabajo era continuo y exigente. Ahí aprendí todo lo que necesité para trabajar en informativos de televisión. Teníamos todos los medios, aunque todo se hacía desde la redacción: casi no había directos. Teníamos trabajo continuo porque la rueda de 24 horas no paraba y había que trabajar duro. Eran muy exigentes. Después de aquella experiencia hacer solo un informativo me parecía hasta fácil.
Después de CNN+, el trabajo en laSexta fue más fácil. Me adapté rápido porque se utilizaban los mismos medios tanto para redactar (inews) como para montar (Avid). Aquí el cambio es que los directos estaban a la orden del día.
Por último, VEO7 fue una lucha contra los elementos. Empecé con el nacimiento de la cadena y los medios eran escasos, pero se nos exigía estar a la altura de una cadena nacional. El equipo era muy joven y trabajamos muchísimo, mucho más que en cualquiera de los sitios donde había estado hasta entonces. Trabajamos con pocos medios, pero con muchas ganas. Aunque con el tiempo fuimos mejorando lo de los medios, nunca llegamos a estar a la altura de otras cadenas. Aún así, nunca dejamos de pelear por hacer las cosas bien: éramos un gran equipo de grandes compañeros. Fue el único sitio donde no he visto peleas ni pisotones por un directo o un tema, allí todos éramos compañeros y nos ayudábamos. Si terminabas tu noticia y te sobraba tiempo, no te ibas a casa: ayudabas a los demás en lo que hacía falta.
P: ¿Cómo te afectó, como profesional y persona, el cierre de CNN+?
R: El cierre de CNN+ fue un palazo. Yo ya no estaba allí, pero conservo a grandes amigos de aquella etapa. Estuve con ellos aquella noche y las lágrimas aún me caen cada vez que pienso en ello. Es una vergüenza que se eliminara un canal de esa calidad, y lo que más rabia me da es que ni un segundo tardaron tras la despedida de los periodistas de la cadena en poner el logo y la sintonía de esa mierda de programa llamada Gran Hermano. Fue como si nos escupieran a la cara, y lo peor es que esto sigue así. CNN + sigue haciendo falta hoy en día. Yo sigo sintiéndome huérfana.
P: ¿Qué piensas sobre la avalancha de medios que cierran sus puertas o realizan EREs en sus plantillas de trabajadores? ¿Crees que nos encaminamos hacia un mundo donde el periodista ya no hace falta, o que simplemente es una transformación del modelo en el cual el periodista seguirá siendo necesario?
R: La crisis se ha cebado con nuestra profesión, pero yo creo que los medios se han pasado de frenada y han aprovechado la coyuntura para despedir a más gente. Los pocos compañeros que tengo trabajando afirman que no dan abasto, pero que aun así siguen despidiendo a gente.
No me gusta lo que veo, y el escenario se presenta muy negro. Obviamente, el modelo que teníamos hasta ahora no funciona y hay que cambiarlo. Todos nos tenemos que mentalizar. Sea el modelo que sea, el periodista seguirá siendo necesario.
El periodista es necesario y lo será siempre, pero lo que sí es verdad, y no voy a ocultarlo, es que no es una profesión demandada y no son necesarios tantos periodistas. No quiero quitar la ilusión a nadie, pero yo estudiaría otra cosa, por si las cosas no salen como se planean. Hay un porcentaje muy pequeño de los que estudiamos esto que finalmente vivimos de ello.
Por otra parte, creo que el futuro está en la red.
P: ¿Te has planteado alguna vez el salto hacia el medio digital?
R: Sí, en estos momentos me lo planteo, y empecé por poner en marcha mi blog En el andén.
P: ¿Tienes algún proyecto en mente o sobre la mesa? ¿Has pensado en emprender?
R: Sí, lo he pensado. Aunque no sé cómo nos irá, estoy poniendo en marcha con una ex compañera de la televisión una revista digital sobre cultura.
P: ¿Piensas que la profesión se precariza?
R: Sí, cada vez más. Como te he comentando, los sueldos son cada vez peores y se tira mucho del becario. Tengo muchos compañeros que no son ni mileuristas.
P: ¿Es el periodismo freelance lo que nos espera? ¿Eso a quién beneficiará?
R: No sé si eso es lo que nos espera, pero si es algo que está creciendo. ¿Beneficiar? Creo a nosotros eso no nos beneficia en absoluto.
Quiero decirte que el periodismo en este país está enfermo desde hace mucho tiempo. Estamos tocando fondo pero saldremos, al menos eso quiero pensar. La función del periodista es fundamental en una democracia. Pese a lo que he dicho antes, si estáis convencidos tenéis que luchar por cumplir vuestros sueños, pero siempre con los pies en la tierra. Saldréis sin experiencia a un mundo lleno de periodistas veteranos en paro. La competencia a la que os enfrentáis es brutal y debéis ser conscientes.
Puedes encontrar a Irene López en Twitter (@IreneLN) y en su blog "En el andén".
AYDE lleva 9 años siendo un espacio para que los más jóvenes desarrollen sus inquietudes solidarias y ayuden a los demás
Un sueño. Todos los proyectos, grandes o pequeños, comienzan así. Un individuo, capaz de poco por sí solo, decide hacer grande una idea, en principio un poco descabellada. ¿Cómo se van a preocupar los jóvenes de hoy por lo que le pueda pasar al prójimo?
Jorge Martínez, profesor de religión en el IES Misteri d’Elx, ha podido comprobar que sí, que los jóvenes se preocupan por los demás. Hace ya 9 años que convocó la primera reunión de lo que más tarde sería la ONGD juvenil AYDE (Ayuda y Deseo) “Tan sólo acudimos una alumna y yo. Pero decidimos no desanimarnos y continuar adelante”, cuenta Jorge sobre aquella primera reunión.
E hizo bien, pues poco a poco se sumaron jóvenes hasta llegar en la actualidad a ser más de 25 voluntarios de edades comprendidas entre los 12 y los 22 años. Muchos son o han sido alumnos del instituto, pero otros muchos han llegado atraídos por la posibilidad de colaborar en una ONG pese a ser, en muchos casos, menores de edad.
Un espacio sin cubrir
Jorge Martínez relata que se dio cuenta de que las ONGs no tenían espacios para que los menores pudieran colaborar. “Es una cuestión de responsabilidad civil”, justifica el docente. Decidió crear un espacio donde esos jóvenes con inquietudes sociales pudieran aprender y formarse en voluntariado, al tiempo que se sensibilizaban con realidades que no conocían. A ello han ayudado las charlas que les han impartido otras organizaciones o asociaciones. “Nos hicieron ver situaciones estigmatizadas de otra manera o nos enseñaron
cómo cambiar el mundo que nos rodeaba”, cuenta una de las voluntarias.
Uno de los puntos fuertes en los que Jorge Martínez basó su proyecto fue en la integración social de alumnos del IES Misteri d’Elx que pudieran estar en riesgo de exclusión social, como personas discapacitadas, inmigrantes, o simplemente chicas y chicos demasiado tímidos como para atreverse a acercarse a los demás.
La idea era que esos chicos tuvieran un espacio para estar con otras personas de su edad y que lo pasaran como cualquier persona debe pasarlo cuando se es un niño todavía. Como objetivo final, la idea era que esos chicos encontraran su espacio dentro del grupo de voluntarios, que se unieran a él. Ese objetivo se cumplió desde el principio, y se sigue cumpliendo en la actualidad, a través de las salidas de ocio integrador que los jóvenes voluntarios organizan.
Colaboración con otras ONGs
Sin embargo, el trabajo con otros alumnos del IES Misteri d’Elx no es lo único a lo que se dedican en AYDE. Desde sus inicios, han colaborado con otras ONGs recaudando dinero para sus proyectos. Algunas de esas ONGs son la Fundación Vicente Ferrer, a la que aportaron 2.000 euros para las víctimas del tsunami de la India en 2004; o la ONG Educasenegal, de Bara, que también colabora en AYDE. Para esta ONG se han conseguido este año, de momento, 2.250 euros para un proyecto de dotación de medios para el autoempleo de la población en Senegal y formación para la misma. Ese dinero se compartirá con el colegio Virgen de la Luz de Elche. Con esta ayuda se financiarán terapias de estimulación para los niños con discapacidad severa del centro.
| Algunos de los jóvenes voluntarios de AYDE, que dedican parte de su tiempo a ayudar a los demás / JESÚS LÓPEZ |
Grandes organizadores
Para conseguir el dinero, los jóvenes voluntarios, siempre guiados por Jorge Martínez, organizan eventos como cenas o, el año pasado, un festival que bautizaron como Tombamurs. “El objetivo es que los voluntarios sean autónomos y no dependan de mí para organizar nada”, afirma Jorge.
Además, cada Navidad preparan el que es el momento más especial para muchos jóvenes voluntarios. El sábado antes de Nochebuena, los jóvenes salen a la calle a repartir abrazos. Cada voluntario lo hace con su propio objetivo, pero al final todo se reduce a “dar algo sin esperar nada a cambio”, como dice el docente.
“Por Navidad de 2005 nos lanzamos a la calle, por primera vez, para dar abrazos gratis. La reacción de las personas fue sorprendente. Recuerdo a un hombre que se asombró muchísimo, me dio el abrazo y, seguidamente, tuvimos una conversación donde el hombre se desahogó y me contó todo su historia: acababa de salir de la cárcel y necesitaba ese abrazo. No puedo expresar cómo te sientes en ese momento”, explica Sandra, una de las primeras voluntarias de la ONG.
Pero AYDE no es el único grupo de voluntarios jóvenes de la Comunidad Valenciana, y tampoco de Elche. Están adheridos a una red de jóvenes solidarios creada por Entreculturas, a la que pertenecen otros centros como el IES Vicente Andrés Estellés de Valencia, el colegio Inmaculada de Alicante o el Newton College de Elche.
Ahora, AYDE se prepara para celebrar el próximo año su décimo aniversario. Diez años llenos de sueños, de esfuerzo y de mucho cariño por parte de unos jóvenes que sí que se preocupan por lo que ocurre a su alrededor. Unos jóvenes que intentan dejar el mundo un poco mejor de lo que lo encontraron. Una labor que ellos ven recompensada en la sonrisa de aquellos a los que ayudan.
El cierre de diarios no es el único problema al que se enfrenta el periodismo. Las emisoras de radio locales penden de un hilo.
Pasar por un kiosko y no ver Público colocado junto al resto de periódicos ya es una realidad. Otro medio ha cerrado a causa de, dicen, la crisis del periodismo. Junto a ADN ya son dos cabeceras las que nos han abandonado en menos de un año. Se habla de la crisis del papel, de la crisis del periodismo, y de que el futuro está en la red.
Sin embargo, hay un medio que ya ha sobrevivido a diversas revoluciones en el mundo de la información y la comunicación: la radio. Un medio que llega a casi cualquier lado y que contradice con su gratuidad las voces de aquellos que dicen que el periodismo de papel se muere porque el ciudadano no paga.
Desde las grandes emisoras nacionales a las pequeñas radios locales, algunas incluso sin licencia para emisión, la mayoría se sustenta gracias a la publicidad. Precisamente la falta de ella está siendo el problema de las estaciones de radio, sobre todo las locales.
Cada vez menos publicidad
“Cuando empecé a trabajar en Radio Express Cadena Cope y Cadena 100 Elche ponía cada hora 15 cuñas de publicidad. Un año después, solía poner 4 cuñas, y a veces eran de autopromoción, por lo que no dejaban dinero”. Quien habla es Pol Toral, ex-locutor de la radiofórmula de Cadena 100 Elche. Esta evolución deja entrever que la verdadera crisis de los medios no viene dada porque ahora el público no quiera pagar - ya que la radio es un medio gratuito al oyente -, sino que es consecuencia de que cada vez hay menos anunciantes dispuestos a invertir en publicidad en los medios locales debido a las estrecheces que tienen que soportar por la crisis económica y “a los altos precios de las cuñas”, reconoce Pol Toral.
Radios sin licencia
Otro problema al que se enfrentan las emisoras locales es la existencia de radios ilegales que saturan la banda FM y provocan interferencias. En la Comunidad Valenciana hay más del doble de emisoras piratas que legales, que no sólo sobrecargan el espacio radiofónico, sino que, en muchas ocasiones, también ofertan la posibilidad de insertar cuñas publicitarias para conseguir financiación, “todo en negro”, según Raúl Martínez, ex-locutor de Cadena 100 y Sol FM, radio ilegal ya difunta. Esa competencia desleal afecta a la viabilidad de las emisoras locales, y ha causado que muchas estaciones reciban la orden desde Madrid de cerrar o de limitar las emisiones locales a programación enviada desde la capital.
En Alicante hay en este momento unas 90 emisoras de radio piratas, entre las que se encuentran Loca FM, Onda Blanca Radio, Radio 7, Radio 2000, Tele Taxi o la emisora joven municipal Radio Jove Elx, en la que muchos locutores ilicitanos que han trabajado en Cadena 100 o Los 40 Principales dieron sus primeros pasos. Es el caso de Pol Toral, Raúl Martínez o Virginia Zaragoza, que fue despedida hace pocos meses pese a conseguir buenos resultados de audiencia.
| Fachada de Radio Elche Cadena SER, una de las emisoras históricas de la Comunidad Valenciana / BEA LARA |
Menos programación local
La falta de recursos obliga a las emisoras a restringir la variedad y la innovación. “Poníamos la misma programación al mismo tiempo en todas las emisoras de España, y lo único que cambiaba era el locutor y los bloques de publicidad que no tenían el resto de emisoras de España”, señala Raúl Martínez refiriéndose a la radiofórmula. “Cuando estaba yo [en Cadena 100, en 2006] hicieron una reducción de plantilla y despidieron a unos 150 locutores de toda España que se ocupaban de poner 5 o 6 horas al día música a su selección. No me tocó porque Elche y Benidorm fueron las dos únicas ciudades de España que continuaron haciendo local”, cuenta Raúl Martínez.
Pese a ello, tenían que ceñirse estrictamente al guion porque la publicidad tenía que salir a su hora. “Nada de radio, nada de creaciones, nada de innovación, nada de dejarse llevar”, se lamenta el ex-locutor. “En Cadena Cope había un poco más de manga ancha porque, al ser radio local, la programación se basaba más en la participación del oyente”, reconoce Raúl Martínez.
La solución no es el podcast
Hace tiempo que se apunta a que el futuro del periodismo escrito está en internet y los medios digitales por la capacidad de actualización y de feedback con el lector que aportan. Muchos ya comienzan a pensar que, frente a lo costoso que es montar una emisora de radio y conseguir una licencia para la emisión y una cartera de clientes que paguen por publicidad, la solución es autogestionar una radio por internet que funcione a través de streaming o por podcast.
Raúl Martínez no piensa igual: “No puede ser radio desde el momento en que tu voz no sale al aire, por mucho que llegue a un altavoz. La radio tiene la característica de ser instantánea, y por eso es verídica y tiene credibilidad. Cuando sale, se escucha.”
Solo el tiempo dirá cómo evolucionarán las radios locales, y si estas están condenadas a desaparecer o a convertirse en meros repetidores debido a la crisis, no periodística, sino de la publicidad.
Los fallecidos en carretera en la provincia de Alicante bajan por encima la media española
Las medidas tomadas en materia de seguridad vial han provocado una disminución en la mortalidad en carretera de un 64% en la provincia de Alicante desde 2001, un descenso por encima de la media española, de un 55%, según “Las principales cifras de la siniestralidad vial en España 2010”, un informe de la Dirección General de Tráfico en el que se recogen los datos definitivos de la accidentalidad en España, tanto en vías urbanas como en carretera. Esto coloca a España como uno de los países de la Unión Europea que más ha reducido el número de muertos por accidentes de tráfico.
La mayor reducción en Alicante se experimenta en las carreteras (66%) frente a las vías urbanas (33%) Los accidentes por salida de vía y los atropellos siguen siendo los siniestros más habituales, y el colectivo de edad con más víctimas mortales en España es el de mayores de 64 años. El grupo de edad de jóvenes ha sido el que ha sufrido una mayor disminución de su mortalidad en carretera, en un 69%. También se han reducido los heridos graves por accidentes de tráfico en un 55%.
En el único colectivo que ha aumentado el número de fallecimientos por accidentes de tráfico es en los motociclistas, en un 6%. Sin embargo, la tendencia desde 2007 es de descenso, llegando en 2010 al 41%. Desde 2009, todos los grupos de vehículos han bajado sus cifras de víctimas mortales, excepto las bicicletas. En el caso de los peatones, la cifra de fallecidos se mantiene.
Estas cifras positivas en reducción de heridos graves y muertos en carretera se dan en un contexto de un aumento del número de vehículos de un 33%, la incorporación de un 20% más de conductores y un ascenso del tráfico por carretera de un 16%.
Con estos datos, España queda por encima de la media europea en descenso del número de muertos por millón, pasando de 136 en 2001 a 54 en 2010 y escalando al puesto 9 en el ranking europeo, desde el puesto 17. España es uno de los países que más ha bajado sus fallecidos en carretera. Además, las tasas de uso de casco y cinturón han aumentado.
La DGT atribuye los buenos datos al Plan Estratégico de Seguridad Vial, que recoge medidas como el aumento de radares, reforzar los medios humanos y técnicos dedicados a la vigilancia y control, la puesta en marcha del permiso por puntos, la creación de la Fiscalía de Seguridad Vial para perseguir penalmente a infractores y reincidentes, la reforma del Código Penal, la creación del Centro Estatal de Denuncias Automatizadas y la reducción los tiempos de tramitación de las denuncias.
(Práctica 1 de Redacción Periodística)

